SOBRE NUESTRA CEGUERA

 

Luis Porter

 

El ultimo libro de Henry Mintzberg, titulado "Strategy Zafari" (The Free Press, 1998)  parte de la fabula (basada en un cuento sufi) en la version de John Godfrey Saxem, poeta ingles del siglo pasado, que se titula "Los ciegos y el elefante". Es la conocida historia en donde varias personas, en este caso ciegas, tratan de describir a un elefante. Cada cual lo hace desde la observacion que logran a traves de sus otros sentidos. Mintzberg plantea que nosotros somos los ciegos, y la formulacion de un plan estrategico, es nuestro elefante. Nadie tiene una vision del animal entero, pero cada uno conoce un lado, un angulo, una parte, y se maneja con esa informacion, ignorante del resto. Evidentemente no es posible integrar un elefante con la mera suma de partes, porque el elefante es mas que algunos de sus angulos, visiones o percepciones. Pero, de todos modos, para acercarnos a una comprension del todo, es necesario entender las partes, todas aquellas que podamos entender... La aportacion de un estratega, directivo, planificador, tomador de decisiones, formulador de politicas... reside en su capacidad de integrar diversas visiones, siempre parciales, que emanan de los diferentes grupos o actores que integran su organizacion. La planeacion democratica, no la tradicional, normativa y autoritaria, cuya ceguera es total,  sino la planeacion alternativa, que podriamos llamar con Carlos Matus, estrategica situacional, involucra a estas diferentes "visiones" parciales, desde nuestras parciales cegueras. Pero al asumirla e incorporar  la percepcion de los otros, nos enseña cosas básicas... por ejemplo, que los hechos no hablan por si mismos, sino que son mis intereses los que hablan por los hechos. Toda propuesta, todo plan, parte de una interpretacion y es dicho por alguien desde una posicion ideologica o teorica. El actor explica para actuar, y toda explicacion es situacional, se tenga o no conciencia de ello, porque el que dirige, coordinando la planeacion, es un actor social o un jugador, si explica desde adentro del dominio de su practica y exigido por la necesidad de actuar en ese dominio. El dominio del directivo y de cada actor de la organizacion, es el mundo restringido de sus practicas cotidianas. Algunos, los que desde su cegera mas percepcion han logrado, estaran afirmandose en su propia ideologia y experiencia. Si esta persona tiene un espiritu democratico, su explicacion comprendera la explicacion del otro, incluyendo lo que el otro piensa o pensaria de su explicacion. El otro no es un cooperador de mi explicacion, es parte de lo que debo explicar. De la misma manera que en la planeacion alternativa se reconoce que una misma realidad, un mismo elefante, puede generar distintas explicaciones para los actores en juego. Toda explicacion esta cargada de informacion y subjetividad sustentada en valores e intereses personales. La carga de subjetividad genera: a) distintas respuestas a una misma pregunta, es decir, oposicion de intereses. b) distintas preguntas sobre una misma realidad, c) distinta seleccion del foco de atencion sobre la realidad, porque el foco de atencion es siempre selectivo, como la luz de una linterna, cada actor enfoca su luz de diferente forma y la dirige a diferentes puntos.  Cada actor focaliza su atencion en un aspecto de la realidad (del elefante) en la medida que puede distinguir ese aspecto del transfondo que le sirve de contraste o referencia. Un actor no pude distinguir las realidades para las cuales no tiene un vocabulario o conceptos, por eso una buena formacion es basica porque le otorga estos recursos. En la medida en que tiene vocabulario y conceptos, es decir, criterio, escribira lo que focaliza con su linterna a partir de ese vocabulario acumulado, de esos conceptos que provienen de su reflexion. El estretega comienza describiendo una situacion, desde su punto de vista. La descripcion es previa a la explicacion. Los pragmaticos describen, saben distinguir peras de manzanas, trompa de cola, pata de oreja. Pero para explicar hay que saber no solo distinguir sino valorar, apreciar, calificar causas y consecuencias. Explicar implica procesar informacion de acuerdo a intereses. Por ello, la aprecicacion situacional, contrariamnte al diagnostico,  multiplica los elementos de diferenciacion con los otros jugadores.  La explicacion completa es imposible. Nunca sabremos como es el elefante. Cuando el rector, subido al paquidermo, intenta describirlo desde su PIDE (Plan Institucional de Desarrollo), su ceguera no le permitira ir mas alla de los blancos colmillos, que es lo que posiblemente el rector considere como lo mas significativo y expresivo del elefante. Pero todo PIDE no es mas que un elefante blanco. Porque nadie ve el todo desde todas las perspectivas posibles, ni siquiera el rector. Nadie ve al elefante en todas sus dimensiones. El animal siempre se explica parcialmente, desde la ceguera situacional. Somos ciegos que observan al elefante con todos los sentidos, menos el que permite VER el todo. La explicacion que del elefante dan los demas ciegos, empezando por el tecnico planificador, es una atribucion, le atribuimos una explicacion velada por nuestra ceguera situacional. La paradoja es que al estar dentro de una situacion, estamos incapacitados para tener un conocimiento objetivo de la misma, se trata de un proceso que nunca se completa. Nuestra ceguera es parcial, pero es aquella parte de la realidad que no vemos porque esta afuera de nuestro foco de atencion, de nuestro campo de comprension, de nuestro vocabulario limitado, de nuestras lecturas a medias, de nuestras carencias Esta afuera de nuestra referencia, porque nos frena la dificultad de situarnos en la vision de otros. Esta afuera de nuestra posibilidad de percepcion, porque la limitan nuestros prejuicios. Esta fuera de nuestra capacidad de enfrentar lo que nos molesta, "no quiero verlo porque me causa disgusto". Esta afuera porque no podemos sobrecargarnos con informacion. Esta afuera porque la razon humana siempre opera con restricciones. Por ello, el plan como cambio institucional, organizacional, es semejante al cambio personal, al cambio o ampliacion de nuestra vision, a la capcidad de cambiar de actitud, de reformar nuestro criterio, de ser autocriticos, de seguir desechando conocimiento  obsoleto, incorporando conocimiento nuevo. El desarrollo personal es un buen ejemplo de problema situacional: yo, yo y los otros, yo y mis compañeros, yo y la bibliografia, yo y mis alumnos. ¿Hasta que punto como directivo, como planificador o como maestro puedo llegar a ser menos ciego?...

 

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